Exhiben excelentes calificaciones.
Félix
Antonio Martínez hizo la afirmación durante el acto de Reconocimiento
Estudiante Meritorio, en el cual les colocó en el cuello medallas adhesivas a
una cinta con los colores de la Bandera (blanco, azul y rojo) y les entregó
certificados que reconocen sus dedicación, perseverancia y éxitos en los
estudios en escuelas de Nueva York, Nueva Jersey, Pennsylvania y Connecticut.
Martínez,
quien estuvo acompañado por su esposa Claribel Francisco de Martínez, dijo que
en su condición de Cónsul General, está más que satisfecho “con la calidad
demostrada por nuestros estudiantes en las escuelas” por lo que “ante los
resultados visibles, tenemos que actuar; y nada mejor que hacerlo mediante el
reconocimiento público de esa acrisolada calidad académica”.
Sostuvo
que los inmigrantes dominicanos son padres y madres que se abren paso y piensan
en la educación de sus hijos, en la formación y el desarrollo de una comunidad
que cada día hace historia en el territorio norteamericano.
El acto,
en el cual el Gobierno del presidente Danilo Medina y el Consulado General de
la República Dominicana en Nueva York les tributaron un reconocimiento a 312
estudiantes, se desarrolló en el Great Hall, Shepard Hall, de la Universidad
Central de Nueva York (CUNY), localizado en la avenida Convent con esquina
calle 140, en el Alto Manhattan.
Además de
Martínez y su esposa Francisco de Martínez, ocupaban los principales asientos Angélica
Infante, directora del Departamento Bilingüe de la Ciudad de Nueva York, en
representación del canciller de Educación, Joel L. Klein; Raúl García, consejero
y estudiante meritorio 2001; Ana García Reyes, decana de la Universidad Eugenio
María de Hostos; Henry Rubio, presidente de ADASA; los empresarios Julio Isidor,
Rodolfo Fuerte, Víctor Abreu, Miriam Marmolejos y Julio Cohen; los embajadores
alternos ante la ONU, Luis Lithgow y Frank Cortorreal.
Martínez
dijo que “no hay estudiantes meritorios sin maestros consagrados” por lo que
“quiero enaltecer con este reconocimiento el trabajo incansable, creativo y de
entrega de los maestros, muchos con un trabajo anónimo desde sus respectivas
aulas, así como a directores de escuelas y superintendentes de los distritos
escolares”.
Agregó
que se siente honrado en su calidad de representante del Gobierno Dominicano y del presidente Danilo
Medina Sánchez, “encabezar este magno reconocimiento académico; y hacerlo en el
marco del bicentenario del natalicio del más insigne representante de nuestra
dominicanidad, el Patricio fundador de nuestra República, el más puro e
inspirador Prócer de nuestra Patria, Juan Pablo Duarte”.
El origen
de ese acontecimiento histórico viene del 27 de febrero de 1844, con la
proclamación de la Independencia Nacional y el nacimiento de República
Dominicana como un nuevo país, porque es el momento en que pasa a formar parte
del concierto de naciones libres de Latinoamérica y el Caribe.
“En mi condición
de Cónsul General, estoy más que satisfecho con la calidad demostrada por
nuestros estudiantes en las escuelas.
Por tanto, ante los resultados visibles, tenemos que actuar; y nada
mejor que hacerlo mediante el reconocimiento público de esa acrisolada calidad
académica. Y qué mejor ciudad para hacerlo que Nueva York, modelo de desarrollo
y una de las más importantes capitales del mundo”, subrayó.
Explicó
que “este magno evento es el único de
esta índole que se celebra en todos los Estados Unidos de Norteamérica. Se
inició un 19 de junio del año de 1997,
en conmemoración del centenario de la insigne poeta y educadora dominicana
Salomé Ureña de Henríquez, con apenas 20 estudiantes del Distrito Escolar
número 6, bajo la Supervisión en aquel entonces del Dr. Anthony Amato y en el
Distrito 9, dirigido por María Santoria Guasp”.
El
cónsul Martínez precisó que es doble la satisfacción porque el Reconocimiento Estudiante
Meritorio se efectúa en el marco de la
conmemoración de los 200 años de la fecha de nacimiento de Juan Pablo
Duarte (26 de enero de 1813), artífice de la independencia de la República
Dominicana el 27 de febrero de 1844.
Dijo que
“fueron dominicanos que se preocuparon y entendieron en su tiempo que tenían,
igual que nosotros, un compromiso histórico, social y económico con la nación y
nuestra comunidad que se abría paso en los Estados Unidos” y ese compromiso se
refleja con la apertura una Ventanilla de Educación en la sede consular
localizada en el 1501 de la avenida Broadway, en Manhattan.
El
funcionario consular manifestó que “sin ese pasado, no tendría sentido el hecho
que nos convoca hoy: El Reconocimiento al Estudiante Meritorio en los Estados
Unidos”. Sí, en los Estados Unidos, porque en esta oportunidad hemos ensanchado
el radio de sensibilidad y hemos escogido a jóvenes dominicanos con alto índice
académico que integran las Regionales de Educación de New York, Nueva Jersey,
Connecticut y Pennsylvania para reconocerlos por su excelente rendimiento”.
El evento
fue conducido por los presentadores de televisión Wadi Mansur Taktuc y Mary
Joel Duran y contó con la presentación del artista Enrique Feliz, autor e intérprete
del Himno Estudiante Meritorio; y un grupo de lechones de la fiesta de carnaval
del folclorista Ricardo Ureña, que con sus coloridos disfraces y atuendos
deleitaron a los estudiantes, maestros, profesores, directores de escuelas,
diplomáticos, funcionarios consulares, empresarios y dirigentes políticos
dominicanos.
Yosmery Gómez,
quien cursa el último año en la John E. Dager Techology Academy, de Elizabeth,
Nueva Jersey, dijo al hablar a nombre de los jóvenes y adolescentes reconocidos
por sus méritos estudiantiles, que “quiero darle las gracias al Gobierno
dominicano por tan alta distinción (y) nos sentimos elogiados y honrados de que
a pesar de estar en territorio norteamericano podamos sentir ese calor humano
por parte de las autoridades dominicanas de reconocer nuestra excelencia académica”.
La
jovencita Gómez, nativa de la ciudad de Santiago, dijo que cuando emigró a Estados
Unidos, uno de sus principales obstáculos fue el no tener dominio del idioma
inglés, pero se ha esforzado mucho y ha obtenido reconocimientos en su escuela,
llegando a ser miembro de la National Honor Society, proponiéndose estudiar ingeniería
civil en el New Jersey Institute of Technology.





