Ginebra,
5 oct (EFE).- La crisis económica que afecta a la eurozona y
especialmente a España ha revertido la tendencia de los flujos
migratorios, con cada vez más europeos que buscan trabajo en
Latinoamérica y el Caribe, y menos latinoamericanos que emigran hacia
Europa. Así lo revela el informe "Rutas y dinámicas migratorias entre
los países de América Latina y el Caribe, y entre América Latina y la
Unión Europea" publicado hoy por la Organización Internacional de las
Migraciones (OIM) y financiado por la Unión Europea.
"Se ha detectado un marcado incremento en la
migración de europeos hacia América Latina y un marcado descenso en el
número de latinoamericanos que entran en la Unión Europea", reza el
informe.
La información del estudio se basa en datos que
llegan sólo hasta el 2010, por lo que no recogen los últimos dos años en
los que la crisis europea, y muy especialmente en España, han hecho
acentuar las tendencias.
Según dichos datos, mientras que en el primer
lustro del siglo XXI el número de inmigrantes latinoamericanos no cesaba
de crecer año a año hasta alcanzar los 400.000 en 2006, la tendencia se
invirtió y en 2009 sólo entraron en territorio comunitario 229.000
personas.
De acuerdo al estudio actualmente todavía residen
en Europa 4,29 millones de latinoamericanos, especialmente en España,
Gran Bretaña, Holanda, Italia y Francia.
A pesar de la crisis económica, España continúa siendo el primer destino de los trabajadores inmigrantes de la región.
Durante 2010, se afiliaron a la Seguridad Social
española 652.000 latinoamericanos, cifra que representó el 35 % del
total de personas extranjeras afiliadas.
Actualmente hay 1,25 millones de europeos residiendo en América Latina, un número que aumenta año a año.
Según el informe, entre 2008 y 2009, más de
107.000 europeos abandonaron sus países de origen para instalarse en
Latinoamérica, especialmente en Brasil, Argentina, Venezuela y México y
Portugal.
Los principales países emisores de inmigrantes
fueron España, con un total de 47.700 emigrantes; Alemania, 20.900;
Holanda, 17.100; e Italia, 15.701.
Según datos del año 2010, el 28 % de los
ciudadanos de la UE que vivían en esta región -más de 350.000 personas-
eran españoles; y de entre ellos la mayoría eran jóvenes,
fundamentalmente hombres, solteros y con estudios superiores de ciencias
sociales o ingeniería.
Por otra parte, el informe también destaca la
importancia de la migración interregional en los países de Latinoamérica
y el Caribe, donde más de cuatro millones de personas viven en lugares
distintos a su país de origen.
En referencia a la relación entre migración y
desarrollo, el estudio apunta que las remesas de dinero enviadas por las
mujeres -pioneras en los movimientos migratorios entre América Latina y
el Caribe y la UE- han sido fundamentales para el desarrollo de la
región.
Estos envíos de dinero desde los países de la UE a
Latinoamérica supusieron en 2010 uno 7.300 millones de dólares (5.600
millones de euros); mientras que en el sentido opuesto, las remesas
hacia Europa alcanzaron los 4.600 millones de dólares (3.526 millones de
euros).
Los flujos de remesas en el interior de América
Latina ascendieron en 2010 hasta los 4.570 millones de dólares (3.472
millones de euros), siendo Colombia, Nicaragua y Paraguay los que más se
beneficiaron del dinero enviado por sus nacionales, especialmente desde
Venezuela, Costa Rica y Argentina. EFE

