La ciudad de Santiago de los Caballeros, enclavada al Norte de la
República Dominicana, en las ubérrimas tierras del Cibao, amaneció hoy
bajo densas neblinas.
En los cuatro puntos cardinales de la segunda ciudad de importancia del país, la mirada se perdia en el horizonte cercano.
La neblina copaba el ambiente, de una naciente bella mañana otoñal, lo
que obligó a choferes y conductores, a transitar con las luces de sus
vehículos encendidas y a reducir la velocidad para evitar accidentes.
Dios ofrece un nuevo día y habla por medio de la Creación, hermosea su
presencia en cada amanecer, con cánticos de paz y alegría matitinal.

