El presidente Danilo Medina Sánchez cifró la esperanza en Dios para que en los cuatro años de gestión gubernamental, le permita andar en camino de justicia, amor, humildad, compasión y equilibrio.El nuevo presidente se encomendó al Altísimo para que le permita hacer un buen ejercicio del poder desde el Palacio Nacional.
Sus palabras fueron pronunciadas durante el discurso de más de una hora ante la Asamblea Nacional, donde tomó juramento.
Medina Sánchez rogó a Dios para que nunca lo deje llevar por la soberbia, el odio, la frialdad, la insensibilidad, la vanidad, la arrogancia y la prepotencia.
“Dios es testigo de mi sinceridad”, “Mi guía será aquella frase del Evangelio: “Por sus frutos los conoceréis”.expresó.
Asimismo, Danilo dio gracias a Dios porque la República Dominicana ya no tiene más caudillos, ni patrones, ni amos.
Al referirse al Todopoderoso, Medina Sánchez dijo: “Estoy aquí, de pie, ante Dios, ante mi pueblo, ante los representantes de la democracia dominicana y ante la comunidad internacional para decirles que no puedo imaginar un mayor honor que haber sido elegido presidente de mi país”

