El Congreso Nacional no ha dado señales claras en torno al proyecto de aumento salarial sobre el tope salarial ni sobre los bajos ingresos en la Administración Pública.
Es una desverguenza observar como se legisla a favor de los que ganan altos sueldos en medio de una sociedad en crisis económica.
Antes de pensar por aumentos, debe acudirse a reducciones significativas de los sueldos de los funcionarios de mayor jerarquía en el Estado.
Claro, que la legislación debe aprovecharse para elevar los sueldos de médicos, enfermeras, maestros, policías, secretarias y choferes, que reciben irrisorios pagos por sus servicios públicos.
Nuestro legislador debe escatimar esfuerzo por aplicar una verdadera justicia social, sin privilegios, donde la balanza sea equitativa y prudente.
De aprobarse el proyecto sin contemplar los enunciados de este editorial, los líderes políticos dominicanos envían un mal mensaje a los ciudadanos, digno ser condenado por siempre.


