(Artículo de Opinión)
NEW YORK.-Un vez más tenemos que agradecer a Dios por que la razón se ha impuesto a la emoción.
Aquellos que han jugado y que juegan en política con el sentimiento de la gente para conseguir respuestas inmediatas que les favorezcan, aunque estas no estén fundamentadas en la verdad, deben comenzar a redefinir sus estrategias porque el conocimiento ha superado la diatriba.
Los dominicanos hemos demostrado en estas elecciones que estamos madurando políticamente, que a la hora de tomar decisiones serias utilizamos las herramientas del análisis y el pensamiento, la información basada en la verdad y en los hechos históricos.
Pero aquí hay que juzgar un hecho insoslayable: la perseverancia del líder, de Danilo Medina, en enarbolar de forma decidida la verdad y basar su presencia pública en propuestas fundamentadas en el análisis riguroso y científico, pero sobre todo en la capacidad de no dejar desviar su discurso y sus intenciones por las provocaciones de sus contrarios.
Hemos hecho acopio al llamado del filósofo René Descartes, quien nos exhorta a "despréndete de todas las impresiones de los sentidos y de la imaginación, y no te fíes sino de la razón”". Ello nos ha agenciado el mejor proyecto de desarrollo basado en la gente, que candidato presidencial alguno haya anunciado en los últimos tiempos.
Esperamos que la sapiencia y el humanismo que reviste a nuestro presidente electo Lic. Danilo Medina, aunado a la unción del Espíritu de Dios, le den la fuerza y el coraje
para poner en práctica su proyecto de nación.


