La Policía Nacional ha decidido repasar su pasado para mejorar su presente. Su jefatura dispuso que en lo adelante todos los agentes que ocupen una posición de mando deben participar en “un curso de reentrenamiento táctico”, que los pondría en capacidad de tomar una decisión correcta en caso de que tengan que enfrentar y resolver situaciones de altos riesgos.
Para esto ha tomado como escenario la “Escuela de Comandos de Operaciones Capitán Martín Almonte Rojas”; fundada al concluir la Guerra de Abril del 1965, en el mismo corazón de la Coordillera Central para “enfrentar posibles guerrillas rurales”.
“Uno de los ejes temáticos del Plan de Seguridad Democrática iniciado en el año 2005 es la educación. La reeducación es uno de nuestros lemas”, explicó el jefe de la Policía Nacional, mayor general José Armando Polanco Gómez, al supervisar los ejercicios.
Al importantizar estos entrenamientos, Polanco Gómez, un oficial que agotó todos los departamentos de la Policía antes de llegar a su jefatura, recuerda su estadía en ese lugar, cuando era cadete de cuarto año, a mediado de la década de los 80.
Estos cursos serán habituales y todos los oficiales superiores y subalternos tendrán que venir a esta escuela en donde simulan operaciones para casos como secuestros, toma de locales e intento de suicidio.
El curso se inició con 50 entrenados hasta completar toda la oficialidad, que serán rotados cada diez días. Para esto se aprobará una resolución del Consejo Superior Policía que indique que esto es obligatorio.
“Estas enseñanzas les serán útiles en su trabajo. La educación será la característica de esta gestión”, agregó Polanco en compañía del director de Politur, mayor general del Ejército, Pedro Antonio Cáceres Chestaro; y otros oficiales de la Policía.
Estos entrenamientos, llamados Instrucción Orientada a la Educación ( OIE), son aplicados con éxito en otros países, como Chile, Colombia, México y los Estados Unidos, explicó Polanco.
Dice que se le adiestra sobre el uso inadecuado de la fuerza, o para evitar sean desarmados por delincuentes, que muchas veces les cuesta la vida.
El jefe policial hizo un recorrido por las instalaciones de la escuela y luego arengó a los oficiales superiores para que tengan una comprensión de los procedimientos que deben seguir, una vez concluyan los entrenamientos intensivos de diez días, para que no empañe su labor ni la imagen de la institución.


