Editorial
El gobierno realizó el noveno censo nacional de población y vivienda en la República Dominicana, en interés de saber cuántos somos, condiciones de vida, educación, etc.
El censo se efectuó con altas y bajas, muchos hogares dominicanos quedaron sin censar, lo que evidencia falta de planificación.
Pero también hubo falta de recursos económicos.
La realidad es que el censo realizado fue deficiente y todavía se dan tumbos sobre el mismo, porque ahora se hablar de censar por la vía telefónica.
Se manda una señal errónea sobre lo que es verdadera planificación, nunca antes se había conocido de tantas fallas en esa materia.
En definitiva, se concluye que hubo mucha improvisación y asi jamás se puede avanzar.
Y eso que se habla de una sociedad donde el modernismo es la cara de presentación en el exteror.
No nos engañemos...

