Un hombre con la cara crispada por el esfuerzo atraviesa la calle entre un torrente de lodo con su hija en los brazos y a su lado un auto es empujado por cuatro personas: las primera imágenes de la ciudad de Leogane, en el oeste de Haití, ilustraban los destrozos causados por el huracán Tomas en un país que todavía no se recupera del sismo del 12 de enero.
Destruida en más del 60% por el sismo del 12 de enero que causó 250.000 muertes, Leogane se encuentra a unos 30 km al sudoeste de Puerto Príncipe.
El ministro del Interior Paul-Antoine Bien-Aimé había anunciado el jueves que una persona había muerto en el sudoeste de Haití al atravesar un río crecido con su vehículo, atribuyendo este deceso a la llegada de Tomas.
"Tomas es un huracán categoría uno en la escala Saffir-Simpson", que mide la intensidad de los vientos con un máximo de cinco. A las 18H00 GMT de este viernes el centro de Tomas estaba 230 km al noroeste de Puerto Príncipe y 120 km al sur-sureste de Guantánamo, Cuba, informó el NHC.
"El hecho de que Haití tenga una fuerte deforestación podría agravar aún más la situación ya que no hay árboles para frenar el lodo", explicó la portavoz de la Oficina de Coordinación de de Asuntos Humanitarios de la ONU (Ocha), Elisabeth Byrs.
Otra preocupación mayor es la epidemia de cólera que ya dejó 450 muertos. Tanto Ocha como la Organización Mundial de la Salud (OMS) esperaban un aumento de las infecciones de cólera, ya que las precipitaciones aumentarán el volumen de agua contaminada.
La ayuda de emergencia enviada por Estados Unidos para asistir a unas 125.000 personas ya está en Haití, indicó este viernes un funcionario diplomático estadounidense.
Tomas causó la muerte de 14 personas la semana pasada en Santa Lucía.


