Los camioneros franceses protagonizaron caravanas en las autopistas, hubo cancelaciones en los ferrocarriles y muchas gasolineras se quedaron sin combustible el lunes, a medida que las protestas cobraban intensidad antes de la votación en el Senado de una impopular reforma de las pensiones.Relacionado El Gobierno francés no cede pese al aumento de las protestas Ampliar fotografía Noticias relacionadas Conflicto por reforma de la jubilación en Francia se acentúa en semana clave Rusia busca en Francia y Alemania respuestas sobre la OTAN Protesta juvenil La preocupación de Woerth Más noticias sobre Francia Foro: Francia
Con una votación final del Senado prevista para el miércoles, ésta podría ser una semana de todo o nada para la reforma de Sarkozy.
"La situación es crítica", dijo una portavoz de Exxon Mobil. "Cualquiera que busque gasóleo en las regiones de París y Nantes tendrá problemas".
Sarkozy, que se encontraba en la ciudad costera de Deauville, en el norte del país, en una cumbre con los líderes de Alemania y Rusia, dijo que no daría un paso atrás.
Sólo el 13 por ciento de los trabajadores de ferrocarriles mantuvieron el lunes la semana de paros, pero los trabajadores de las 12 refinerías de Francia continuaron su huelga y los manifestantes bloquearon el acceso a muchos depósitos de combustible en todo el país.
La DGAC, que regula el transporte aéreo, instó a la aerolíneas a reducir en un 50 por ciento los vuelos del martes al aeropuerto parisino de Orly, y en un 30 por ciento a todos los demás aeropuertos.
EL GOBIERNO TRANQUILIZA, PROBLEMAS EN GASOLINERAS
"El Gobierno controla la situación", dijo el lunes el ministro de Industria, Christian Estrosi, a la radio RTL. "No habrá bloqueos en compañías, ni bloqueos en el transporte ni bloqueos para los automovilistas".
En una gasolinera vacía en la avenida de los Campos Elíseos de París, su directora Paula dijo que había pasado gran parte de la mañana intentando impedir que los conductores descolgaran las mangueras de gasolina de los surtidores.
Una mayoría de franceses - el 71 por ciento según una encuesta reciente - respalda las protestas contra la legislación prevista para retrasar la edad mínima y de jubilación completa dos años, a 62 y 67 respectivamente, una medida que el Ejecutivo asegura es la única forma de contener un déficit en las pensiones cada vez más inflado.
"No es seguro que este precio político dure hasta 2012", dijo al diario Le Parisien.

