Jesucristo es incomparable en la tierraSantiago, República Dominicana. El director de Geovisión31.blogspot.com, periodista y abogado Alejandro A. García Ramírez, que se define como un Bautista Reformado, acusó hoy al papa Benedicto XVI de haber disminuido la figura trascendente y esperitual de Jesús, al compararlo con Sócrates, filósofo de la antigua Grecia.
"Jesús, Dios hijo, jamás podrá ser comparado a humano alguno, pues su origen divino y sin pecado, lo aleja de semejanza a hombres en toda la evolución de la humanidad, aunque padeciera sufriento, hambre, sed y angustia", comentó el editor de esta diario digital.
García Ramírez dijo que los 30 mil fieles que ovacionaron a Benedicto XVI en la Plaza de San Pedro, en Roma, perdieron el rumbo sobre la presencia de Jesús en la tierra, quien vino a morir para reconciliar al mundo con Dios padre.
"La angustia que sufrió Jesús en el Huerto de Getsemaní frente a la tranquilidad con que Sócrates encaró la muerte es incomparable, no solo con el pensador griego, sino con nadie en la tierra, pues toda comparación en ese sentido es absurda y sería como colocar la grandeza Dios al nivel del hombre, lo que jamás podrá ser posible", comentó.

El periodista y abogado santiagués dijo que al único que los cristianos auténticos deben admirar y seguir es a Jesús, el autor y consumador de la fe, y que toda reflexión sobre su figura debe hacerse en el plano de su vida, muerte y resurrección para dar la salvación al mundo caído.
Consideró que aunque el miedo a la muerte es algo normal en el hombre natural, en Jesús no se dio tal cosa, porque era el mismo Dios encarnado, Dios hecho hombre, que vino con la misión de morir, sabiendo que iba a vencer la misma muerte, con su resurrección.
García Ramírez recordó asimismo que sólo Jesús nos puede acompañar en el peregrinar de cada día en el misterio redentor, no la Virgen María, como dice el papa Benedicto XVI, pues escrito está en San Juan 14:6: "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí".
Consideró que aunque el miedo a la muerte es algo normal en el hombre natural, en Jesús no se dio tal cosa, porque era el mismo Dios encarnado, Dios hecho hombre, que vino con la misión de morir, sabiendo que iba a vencer la misma muerte, con su resurrección.
García Ramírez recordó asimismo que sólo Jesús nos puede acompañar en el peregrinar de cada día en el misterio redentor, no la Virgen María, como dice el papa Benedicto XVI, pues escrito está en San Juan 14:6: "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí".

