Por Fernando Peña
El Partido Revolucionario Dominicano el 6 de marzo tiene una cita de trascendencia para el país y para su propia existencia, lo que suceda ahí repercutirá en la vida de cada dominicano. Desde el 5 de julio de 1961, cuando llega al país el PRD, su vida partidaria ha tenido citas históricas, pero la de ahora, por la situación que vive el país, encarnara la voluntad no solo de los perredeistas, sino la voluntad de todo un pueblo que tiene puesta sus esperanzas en la decisión que tomara el partido blanco en esta convención.
El PRD no puede equivocarse el 6 de marzo, debe hacer honor a su historia, recuerden que mas allá de los grupos y de los compromisos, lo que está en juego es su capacidad de organización, de disciplina, su papel instrumento capaz de representar el cambio que quiere la gente y labrar un proceso democrático verdaderamente participativo.
No se equivoquen, el error puede ser fatal.
El voto de los perredeistas, amigos y simpatizantes a favor del Miguel Vargas, el que sin dudas ha recibido el mayor apoyo popular, de los humildes, así como el apoyo de los que más tienen y pueden, porque han comprendido la necesidad del cambio de gobierno, de presidente y de la forma de gobernar la nación.
Miguel Vargas significa la no reelección en periodos consecutivos, tal como se consagro en la Constitución perredeistas del año 1963, la preservación de nuestra soberanía, el respeto a nuestra Constitución, el derecho a la vida, de vivir en tranquilidad, con una educación verdadera, salud y bienestar para todos.
Significa poner fin a esta alocada carrera de criminalidad y corrupción que ya ha tomado matices diferentes en la vida de los dominicanos.
Votar por Miguel Vargas el 6 de marzo en la convención del PRD es votar por la unidad, por una forma nueva de hacer política donde el Gobierno no sea de una persona ni de una familia ni de un partido, como sucede con el PLD y Leonel Fernández, sino de todo el pueblo.
La victoria de Miguel Vargas es la victoria del PRD, es la victoria del pueblo dominicano, porque su gobierno será para todos, para todo el pueblo que pide cambio, que clama por las reivindicaciones sociales, económicas y políticas, para hacer honor a José Francisco Peña Gómez y a las reivindicaciones históricas enarboladas por el partido blanco el 5 de julio de 1961, partido que es gloria de la democracia de América.
El PRD ha estado abajo, fuera del Poder durante ocho años, ahora, con Miguel Vargas puede estar arriba, ese es el reto de cada perredeista…pero también de todo el pueblo que lo ve como la esperanza de salir de esta ola de criminalidad, de corrupción y despilfarro que empobrece cada día mas a los diferentes sectores y clases sociales.
Todos pues, a respetar el voto de la convención, por la memoria de José Francisco Peña Gómez: compañero en la guerra, pero también en la paz.
El autor es periodista

