La República Dominicana reporta la confirmación del tercer caso de cólera en el país, noticia que aunque no debe alarmar, sí causa preocupación.
La inquietud se presenta porque a pesar de todas las medidas de controles sanitarios adoptadas, la enfermedad está entre nosotros.
Gracias a Dios que aún aquí no hay víctimas fatales, porque en el vecino Haití, de donde provinieron los casos registrados, ya los afectados sobrepasan del millar y los internos de los 50 mil.
Hay que seguir manteniendo estrictos controles, aunque hayan sus quejas, que las habrán siempre, pero no debemos dejar que la situción se nos salga de control, como ocurre en la vecina nación.
El caso aparecido en Higüey, y los dos en Santo Domingo, están bajo vigilancia especial, y quiera Dios que así sea, para evitar el surgimiento de nuevos brotes de cólera en territorio dominicano.


