La ciudad de Santiago de los Caballeros, de más de un millón de habitantes, recibió con sorpresa anoche el aura resplandeciente del cielo, que se transformó en anaranjado, con una gran iluminación, que muchos creyeron hasta en lo divinal, y otros en un fenómeno exótico de la naturaleza.Pero la imagen que recoge esta foto, sólo se debió a una explosión de una embasadora de gas licuado de petróleo, en la comunidad El Jobo, de Guazumal, en el municipio de Tamboril, que causó pánico a los residentes cercanos, por el gran estruendo y por las enormes llamaradas, además de los daños materiales y humanos provocados, aún sin cuantificar.
Varias personas resultaron con quemaduras, vehículos quemados y una embutidora afectada como consecuencia de la explosión, cuya causa investiga las autoridades.

