Editorial
La muerte masiva de peces en la Prensa de Hatillo es un hecho crimen, más que grave, es un crimen.
Miles de peces mueren a diario en el lugar, se atribuye a problema de contaminación.
Pero todo sucede, a expensa de la indiferencia del Ministerio de Medio Ambiente.
El caso es para preocupar, de inmediato, sin demora de tiempo, lo que es extraño que la población de Cotuí esté alarmada por completo, y que todavía no se sepa el motivo de la muerte de los peces.
Nuestro país es muy especial, nuestras autoridades también.
La pregunta ingenua que nos hacemos es: Quién le pondrá el cascabel al gato?
La muerte masiva de peces en la Prensa de Hatillo es un hecho crimen, más que grave, es un crimen.
Miles de peces mueren a diario en el lugar, se atribuye a problema de contaminación.
Pero todo sucede, a expensa de la indiferencia del Ministerio de Medio Ambiente.
El caso es para preocupar, de inmediato, sin demora de tiempo, lo que es extraño que la población de Cotuí esté alarmada por completo, y que todavía no se sepa el motivo de la muerte de los peces.
Nuestro país es muy especial, nuestras autoridades también.
La pregunta ingenua que nos hacemos es: Quién le pondrá el cascabel al gato?

